HISTORIA DE LA IGLESIA


La historia ubica la presencia Anglicana en Honduras desde el siglo XVII con oficios celebrados ocasionalmente para ingleses aventureros llegados a estas tierras a explotar las maderas preciosas o simplemente como bucaneros.  En el siglo XX en Honduras, se crearon capellanías para servir a empleados de compañías fruteras tales como, la United, Standard y Cuyamel Fruit Company.

 Las primeras Iglesias se fundaron en las Islas de la Bahía, “Emmanuel By The Sea” y desde Roatán se extendió a La Mosquitia hondureña. Fue en Trujillo, Colón,  donde se fundó la Misión St. Paul, la que en 1827 recibió la donación de una Biblia para el púlpito, donada por las señoritas A y D Salisbury y la señora E. A. Hobbard. Hoy por hoy esta Biblia es la más antigua en idioma inglés que exista en Honduras.

 A partir de ahí se fundan las Iglesias “San Juan Bautista” en Puerto Cortés, nombrada así por la Catedral St. John Baptist” en la ciudad de Belice, Iglesia “Santísima Trinidad” en La Ceiba y “Espíritu Santo” en la ciudad de Tela. Estas últimas tres Iglesias fueron posteriormente mantenidas por Lectores Laicos y la comunidad Afro hondureña descendientes de los Afro caribeños quienes en los siglos XIX y XX vinieron a trabajar a las compañías bananeras.

 Honduras formó parte de la Diócesis de Belice hasta 1953, cuando fue trasladada a la Iglesia Protestante Episcopal de los Estados Unidos de América. En 1957 el Obispo David Richards, es consagrado como primer Obispo de la Provincia de Centroamérica, que incluye países como Costa Rica, Honduras y Nicaragua. Fue en el año de 1967 que el Obispo William Frey es consagrado Obispo de Guatemala y encargado de la Iglesia de Honduras, siendo expulsado de Guatemala en 1971 por su apoyo a las ideas en contra de la violencia política en ese país.  

 En 1968 se forma la Diócesis de Honduras con un total de cuatro congregaciones; Espíritu Santo en Tela, San Juan Evangelista en Puerto Cortes, Santísima Trinidad en La Ceiba y Emmanuel by the Sea en Roatán.  Al Obispo Frey le sucede el Obispo Anselmo Carral (Q.E.P.D), cubano exiliado quien es consagrado Obispo de Guatemala y encargado de Honduras el 17 de septiembre de 1973.  En ese mismo año el Obispo Ervine Swift (Q.E.P.D) es designado para viajar a Honduras e investigar si existían posibilidades de misión en este país, a lo que el concluyó que sí era factible el trabajo misionero en Honduras.

 Dos años después, el Obispo Hugo Luis Pina, (nacido en Cuba en 1938), fue nombrado “Misionero a Cargo” de la Iglesia Episcopal Hondureña, estableciendo su residencia  en la ciudad Capital de Tegucigalpa y posteriormente,  electo en 1977 (de un grupo de seis candidatos) al Obispado de Honduras, siendo consagrado el 11 de Junio de 1978 como el primer Obispo Residente de la Diócesis de Honduras, finalizando sus funciones en el año de 1980.  El Obispo Leopoldo Frade, su sucesor, fue electo y consagrado Obispo de Honduras el 25 de enero de 1984, extendiendo su periodo hasta el 15 de septiembre de 2000.  

 Un punto importante en nuestra historia es el hecho de que no fue  sino hasta el 24 de agosto de 1978 que el RP. Albert E. Brooks fue ordenado como el primer Sacerdote nacido en Honduras.

 Con la salida del Obispo Frade en el año 2000, la Iglesia es convocada a elegir a un nuevo Obispo, fungiendo en ese momento como Obispo Interino el Obispo James H. Ottley. El 30 de junio de 2001 mediante elecciones democráticas la Iglesia Episcopal de Honduras elige al RP. Lloyd Emmanuel Allen, como  primer Obispo nativo en la historia de la Iglesia Hondureña, el Obispo Allen fue consagrado el 20 de Octubre de 2001. 

Durante su periodo la Iglesia Episcopal Hondureña,  ha sufrido los mayores cambios y crecimiento en la historia de la misma.     

 En la actualidad, la Iglesia dirigida por el Obispo Lloyd E. Allen, está subdividida en dos (2) Regiones (Noroccidental y Centro-Sur-Oriente)  y cuenta con diez (10) Deanatos.